Tengo dos anécdotas de ocasiones en las que la modesta distribución de Puppy Linux se ha destacado.
La “laptop” sin disco duro
Unos meses después de que mi mamá compró una computadora “laptop” Toshiba, su sistema operativo Windows XP, dejó de subir. En el proceso de arranque el BIOS reportaba que no hallaba el disco duro.
Decidí aprovechar esa oportunidad para probar si una computadora en ese estado todavía podía utilizarse. Inserté un CD de PuppyLinux, reinicié la máquina, y en dos minutos ya tenía la interfaz gráfica de Linux en pantalla.
Traté de acceder el disco duro de la “laptop”, pero no pude. Si pude acceder la memoria USB que inserté. Removí el CD de Puppy Linux, puse una película en DVD y no hubo problemas con ver la película. La distribución básica de Puppy Linux ocupa cerca de 70 MB y cabe completa cómodamente en la memoria RAM. Eso permite remover el CD sin afectar su funcionamiento y colocar discos de música, películas y hasta grabarlos.
Pude conectarme a la Internet mediante un cable de red conectado al “router” de la casa. Puppy Linux tiene la capacidad de detectar redes inalámbricas y conectarse a ellas, pero todavía el método no es muy estable. Esto es un problema que generan los suplidores de equipos inalámbricos al no liberar las especificaciones del equipo para que los usuarios de otros sistemas que no sean Windows puedan usarlos.
Como ven, es posible tener un sistema operativo básico y útil sin necesidad de un disco duro. Una implicación de esto es que si tenemos por ahí computadoras o “laptops” con problemas de disco duro, tenemos a Puppy Linux para ponerlas en servicio nuevamente.
Al rescate de Vector Linux
Puppy Linux, por lo menos las versiones previas a la 2.0, estuvo basado en Vector Linux, la distribución que ahora utilizo. No recuerdo que andaba yo haciendo cuando fastidié la configuración de vídeo y no podía arreglarla desde el mismo Vector Linux.
Inserté el CD de Puppy Linux con la esperanza de que si PuppyLinux arrancaba y la interfaz gráfica lucía bien, podía copiar parte de su archivo de configuración de vídeo /etc/X11/xorg.conf y reemplazar el de la partición de Vector Linux. Sabiendo de su relación con Vector Linux, me pareció muy probable el que funcionara.
No me equivoqué. Pude arrancar la interfaz KDE de Vector Linux nuevamente.
Les recomiendo tener a la mano esta pequeña distribución Puppy Linux, ya sea en un CD o en una memoria USB. Las últimas versiones, 2.0 en adelante, tienen incluso la capacidad de grabar cada sesión en el mismo CD, lo que implica que podemos conservar los cambios que hayamos hecho para la próxima sesión. Esto es particularmente útil para computadoras sin discos duros.
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