Dolores de crecimiento
Estos han sido días agitados en la blogosfera puertorriqueña. Pensé que el asunto de Puertoblogs se había dado por aclarado con la respuesta de Edwin a mi primer comentario, pero lo que pasó después me dejó extenuado. El último comentario que leí fue el 35 y veo que la entrada en su blog ya tiene 75. También leí las opiniones de otros blogs que visito, incluyendo el de Albizu.
De todo esto queda claro que la libertad de expresión es una bestia que no puede ser domada ni por quienes más la protegen. No le sirve a nadie; sólo se sirve a ella misma. Así que, luego de todos los golpes dados y recibidos, algunos deben estar cansados, pero la bestia es ahora más poderosa que antes. No mostró lealtad a nadie para poder ser leal a todos. En estos días fuimos visitados por el espíritu del blog en su gloriosa, odiosa, sabrosa, amarga, furiosa, obscena y elegante expresión.
Supongo que de vez en cuando la comunidad pasará por esto. Es como las peleas entre hermanos o primos, o como los dolores de crecimiento (”growing pains”). También creo que terminarán como algunas discusiones matrimoniales: quedando de acuerdo en que no es posible un acuerdo.
Eso sí, ahora nos conocemos un poco más.
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Diciembre 7th, 2005 a las 3:56 pm
Edwood:
Maté a la bestia. Más extenuado que tú removí todo el asunto de mi página por lo que el enlace que dejaste a mi escrito no funciona. La cosa se salió de control. Lo que fue una queja, justificada o no, sin carácter personalista, pues ni sabía quién era el administrador, se convirtió en la Guerra de las Blogalaxias Blogricuas. Si de algo me siento orgulloso en todo esto, es de convencerme que la comunidad blogricua es una bien activa y atenta. Creo que hemos madurado mucho, y debemos prepararnos para conquistar a Blogamérica.
Diciembre 8th, 2005 a las 1:57 am
Edwood:
Tenías razón. La bestia regresó.